Elisa Griensen
Elisa Gruñesen
Zambrano fue hija de Juan G. Gruñesen
y de María Lucía
Zambrano. Fue la penúltima
de ocho hermanos. Su padre murió
en 1891, a la edad de 63 años,
y su madre en 1892, a la edad de 44 años, dejando a sus nueve
hijos huérfanos1
cuando Elisa contaba con apenas cuatro años de edad. Su hermana mayor,
Virginia, se hizo cargo de todos ellos, hecho que influyó en el carácter de
Elisa.
Un par de años
más tarde, en 1894, su hermana Virginia contrajo matrimonio con Pedro Alvarado,
un empresario minero de la región. Cuando Elisa cumplió doce años, su vida pasó
de la austeridad a la comodidad económica, gracias a la mejoría económica de
Pedro Alvarado, cuya mina, "La Palmilla", comenzó a proporcionarle
ganancias en suficiencia.
Acto
de heroísmo
El acto de
heroísmo de Griensen está enmarcado en la llamada expedición punitiva o tercera
intervención estadounidense,6 la cual tenía como
fin capturar a Francisco Villa por su ataque a la ciudad de Columbus en Nuevo México,
Estados Unidos.
Esta
expedición inició en marzo de 1916 y contó con hasta 15.000 soldados. Un mes
más tarde, el 12 de abril, llegó una parte de la expedición a Hidalgo del
Parral, la cual era comandada por el Mayor Frank Tompkins, quien debía
permanecer en las afueras de la ciudad; sin embargo, en contra de las órdenes
recibidas, se internó en la misma. El General Ismael Lozano, comandante del
destacamento militar mexicano en la ciudad, le pidió que se retirara.
Tompkins le respondió
que él había
llegado atendiendo su invitación, la cual él, por medio del Capitán Mesa, un
oficial a quien el mayor estadounidense se había encontrado en el camino, le
había hecho llegar. El capitán
Mesa no había
hecho tal invitación
y Lozano le ordenó
a Tompkins que se retirara.
Los habitantes
de la ciudad estaban en desacuerdo con la ocupación de los soldados
estadounidenses y comenzaron a reunirse manifestando su descontento.
Elisa Griensen, quien en ese entonces contaba con 28 años de
edad y estudiaba en Estados Unidos, estaba de vacaciones en la ciudad, presente
entre los manifestantes.
Al ver que
nadie iniciaba ninguna acción, Griensen le reclamó al presidente municipal de
la ciudad, José de la Luz Herrera, el que no tomara la iniciativa para echar a
los estadounidenses de la ciudad. Al no recibir su respaldo, Griensen solicitó
el apoyo de la gente de la plaza y se dirigió a la escuela primaria donde tomó
la bandera nacional.
Posteriormente se dirigió
al grupo de quinto año
para solicitar su ayuda:
He
buscado ayuda y no me han secundado; sin embargo... alguien tiene que hacer
algo
Elisa Griensen, abril de 1916
Junto con los
niños y algunas mujeres, Griensen se encaminó hacia la tropa estadounidense y
la multitud los siguió, gritando vivas de apoyo a Villa y a México.
En el camino tomó
un fusil Mauser de la Jefatura de Armas y se dirigió al
Mayor Tompkins, pidiéndole
que se retirara. Aparentemente
Tompkins ya había
acordado con Lozano dejar la ciudad, aunque lo habrían
estado haciendo lentamente y por ello fueron atacados.
Algunos niños
comenzaron a lanzarles piedras y fueron secundados por algunas mujeres, quienes
con palos y a tomatazos continuaron la agresión.
Los primeros disparos en contra de los soldados los hizo Griensen.
Éstos, al
ver que les atacaban con disparos, huyeron precipitadamente, seguidos por los
manifestantes y por los soldados mexicanos,
los cuales los persiguieron hasta la población de Santa Cruz de
Villegas. En la retirada, dos militares
estadounidenses perdieron la vida y algunos más quedaron heridos, ellos, el Mayor
Tompkins.
Este hecho de
Griensen contra las tropas estadounienses ha sido considerado como determinante
en el fracaso de la expedición encabezada por John J. Pershing.
Discrepancias
u otras versiones
Versión
de Edgar Cock
Edgar Kock,
antiguo estudiante de la Escuela Oficial 99, aseguró que quienes iniciaron la
revuelta en contra de la tropa de Tompkins fueron él y sus compañeros de la
escuela y no Elisa Griensen, como se describe en la versión oficial de los
hechos
"sin el menor asomo de molestar a la señora Martínez, ni
mucho menos restarle méritos
a su digna y valiente actitud".
Kock mencionó
que a los estudiantes de la escuela se les había inculcado el "amor a la
patria, el culto a sus héroes y la honra de la nacionalidad",20
por lo que esta educación
habría sido
el impulso para tomar la iniciativa para levantarse contra la presencia militar
estadounidense en su ciudad gritando vivas a México y en contra de los gringos.
En el relato
de Kock, Elisa Griensen habría tomado parte en la manifestación, aunque cuando
"las tropas americanas ya estaban prácticamente fuera de la población".
Versión
de Benjamín Herrera
Benjamín
Herrera Vargas es un historiador originario de Ciudad Juárez, cuya versión de
los hechos estaría apoyada por relatos personales de Elisa Griensen. En su
versión, Herrera Vargas menciona que Griensen le reclamó al presidente
municipal su tranquilidad ante la ocupación cuando éste montaba a caballo y, al
recibir respuestas en tono de burla y de reto, reunió a las mujeres de la
población, quienes habrían tomado las armas que se encontraban en sus casas o se
las habrían arrebatado a los guardias, y rodearon al mayor Tompkins apuntándole
los rifles a la cabeza y obligándolo a gritar vivas a favor de Villa y de
México.
Herrera Vargas
mencionó en su versión de los hechos que Griensen tenía 13 años de edad en ese
momento y que le habría pedido ayuda a un desconocido para que le mostrara cómo
disparar el rifle, porque ella no sabía hacerlo y, sin embargo, lo habría
disparado varias veces, alcanzando a tres soldados estadounidenses.
Versión
de Frank Tompkins
El mayor Frank
Tompkins, el jefe de la expedición en Hidalgo del Parral, relató la experiencia
en esa ciudad no como una manifestación de la población en contra de la
presencia de sus tropas, sino como una batalla en contra de las tropas
mexicanas en las afueras de la ciudad.
Tompkins
mencionó haber sido invitado por el capitán Antonio Meza. Relata haber
platicado con el comandante de la guarnición militar, el general Ismael Lozano,
y acordar su retirada tan pronto le fueran entregadas provisiones. Sin embargo,
al estar abandonando la ciudad él y sus tropas fueron atacados por la
población, la cual, en su opinión, era liderada por un hombre de apariencia
alemana. A ese ataque en la plaza principal lo consideró una emboscada del
general Lozano con ayuda de la población.
Este relato lo
plasmó en un libro titulado Chasing Villa: The Story Behind the Story of
Pershing's Expedition Into Mexíco (Persiguiendo a Villa: La historia detrás de
la historia de la Expedición de Pershing en México); en el mismo, no hace
mención a Griensen.
Otras
versiones de exalumnos de la Escuela Oficial 99
Tres exalumnos
de la Escuela Oficial 99: Santiago Jáquez, Maximiano Fraire y Rafael Sepúlveda,
han narrado su propia versión de los hechos y, aunque presentan algunas igualdades
entre ellas, como el hecho de decir que Griensen iba animando al pueblo a
rebelarse mientras conducía un automóvil o que la población en general estaba
en desacuerdo con la ocupación, también discrepan en algunos hechos como al
describir si Griensen portaba o no un arma al momento de conducir el vehículo.
Sin embargo, esas versiones coinciden con la de Edgar Cock al mencionar que
fueron los alumnos de la escuela quienes iniciaron la revuelta en contra de las
tropas estadounidenses (con gritos, vivas y pedradas) y no Elisa Griensen.
Este acto de
los alumnos habría sido reconocido por un diploma de reconocimiento que fue
enviado a la Escuela Oficial 99 desde otra escuela en Veracruz. Rafael
Sepúlveda menciona en su versión que el diploma fue enviado por el Colegio Esperanza
de la ciudad de Córdoba, mientras que
Kock menciona que fue enviado por la heroica Escuela Naval de Veracruz.
Vida
personal
El padre de
Elisa Griensen era de origen francés, nacido en Alsacia por 1828. Llegó a
México en fecha desconocida a través del Puerto de Tampico, aunque se desconoce
si llegó antes o después de la segunda intervención francesa en México.
Su madre era originaria de Chihuahua, aunque de origen español.
Ambos contrajeron matrimonio unos años después de la
llegada de Griensen a México, en 1860.
Elisa Griensen
y sus hermanos quedaron huérfanos cuando ella tenía cuatro años de edad y su
hermana Virginia, que en ese entonces tenía 22 y había estudiado costura, se
hizo cargo de todos ellos. Virginia se hizo modista y con ese trabajo sostuvo
económicamente a sus hermanos, antes de contraer nupcias con el empresario
minero Pedro Alvarado.
Elisa era
considerada de carácter temperamental, nacionalista y patriota.9
En una ocasión
en que Villa y Griensen se encontraron,22
él le
preguntó por qué se había
enfrentado a los estadounidenses y ella le contestó que lo
había hecho
por su país.
Griensen
acostumbraba también a hacer guardia frente a una bandera mexicana que tenía en
su casa, cantando el himno nacional y frente a un busto de Napoléon Bonaparte,
cantando La Marsellesa.
Elisa Griensen
contrajo matrimonio con Óscar Martínez, ingeniero civil egresado del Colegio
Militar, en 1928. Tuvieron una hija, Delia Rosario Martínez Griensen.
Fallecimiento
En septiembre
de 1972, Griensen se encontraba en la ciudad de El Paso, en Texas, cuando se le
complicó una enfermedad respiratoria y ésta se convirtió en pulmonía. A
petición suya, fue trasladada a Ciudad Juárez, Chihuahua, donde, a causa de esa
complicación, falleció unas semanas después, el 14 de noviembre a los 84 años.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Elisa_Griensen


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