José María Velasco y Gómez-Obregón
Infancia
Según se lee en su fe
de bautismo, recibió los nombres de José María Tranquilino Francisco de Jesús
Velasco y Gómez-Obregón. Fue el primero de 5 hijos de don Felipe Velasco y de
doña María Antonia Gómez-Obregón de Velasco. En el año de 1849 su familia se
trasladó a la Ciudad de México, en donde a los 5 meses de su llegada murió don
Felipe, padre de José María, víctima de una epidemia de cólera morbo que asoló
a la ciudad en el año de 1850. A partir de la muerte de su padre, José María
trabajó como dependiente de una tienda de ropa, al mismo tiempo que hacía sus
estudios en el Colegio Lancasteriano de Santa Catarina Mártir, en donde empezó
a sentir una gran afición por el dibujo y también a mostrar grandes aptitudes.
Mientras vendía rebozos entró a tomar clases a la Escuela de Bellas Artes de la
Academia de San Carlos en su horario nocturno. Ahí fue alumno del italiano
Eugenio Landesio que lo llevó por los caminos del realismo y el arte del
paisaje.
Ya en 1858, gracias a
sus estudios, a los 18 años le otorgan la plaza de profesor en la Academia de
San Carlos en la materia de Perspectiva. Así continua sus estudios en anatomía,
zoología, geografía y arquitectura; conocimientos clave para plasmar en sus
pinturas realistas una técnica depurada, creando un estilo muy identificable.
"Fue ese sentido visual, su sensibilidad y sus conocimientos que le
imprimieron a sus paisajes una personalidad propia".
Primeros
años en San Carlos
En el año de 1855
terminó sus estudios primarios y fue en este mismo año, por conducto del señor
Luis Ponce de León, en que José María pudo ingresar a la Real Academia de
Bellas Artes de San Carlos de México para estudiar, por las noches, lo que a él
le apasionaba. Durante tres meses permaneció Velasco dibujando en los
corredores de la Academia, bajo la dirección del señor Miguel Mata, hasta que
junto con el escultor Felipe Sojo, tuvo la oportunidad de recibir clases del
señor Juan Urruchi. Pocos meses después, ingresó a la clase de paisaje
impartida por el célebre pintor italiano don Eugenio Landesio, originario de
Turín, quién vino a México por iniciativa del Director de la academia, el
pintor español Pelegrín Clavé, ya que Landesio, habiendo sido discípulo de
Carlos Markó, dominaba la técnica del paisaje. Landesio habló mucho a sus
alumnos sobre las reglas de composición, les refirió sus estudios, sus obras,
las de Markó, les hacía notar todas las bellezas que encontraba a su paso,
tomando en cuenta los muchos detalles de luz, color y forma. Por otro lado,
desde que Velasco se inició en los corredores de la Academia con sus primeros
ensayos, emprendió también el estudio de las ciencias que a su modo de ver eran
convenientes para su futura profesión.
Tomó las clases de
Anatomía impartidas por el Dr. Manuel Carpio, estudió Geología en el Palacio de
Minería, también tomó clases de Botánica, Zoología, Matemáticas y Física.
La escasez de recursos
económicos fue una gran presión que lo llevó a dudar proseguir con sus
estudios, hasta que en el año de 1860, procedente de Europa, llegó el pintor
Santiago Rebull para ocupar el puesto de Director General de la Real Academia
de Bellas Artes de San Carlos de México. Landesio y Rebull organizaron ese año
un concurso, cuyo premio sería una pensión para el ganador, premio que obtuvo
Velasco con su obra del Exconvento de San Agustín. Ese triunfo, aparte de
solucionar sus problemas económicos, lo llenó de confianza y entusiasmo y
acometió los trabajos relativos a su carrera con más bríos y resueltamente, se
lanzó al campo con el fin de pintar del natural.
En la época en que
ingresó José María Velasco a la Academia de San Carlos, el tema imperante de
los pintores de México era la figura humana en sus distintas variantes:
composiciones religiosas, mitológicas, históricas, etc. Haber dedicado la mayor
parte de sus obras a la representación de la naturaleza, lo coloca como un
innovador de la pintura y la ecología de su época. Su sentido visual, su
sensibilidad y sus conocimientos, le permitieron percibir más allá de lo que un
ser normalmente dotado puede observar respecto a la forma, coloraciones y
características del paisaje.
Cuando Velasco inició
formalmente sus estudios, sus trabajos fueron grandemente influidos por la
técnica de Landesio, pero pronto, Velasco percibe el paisaje de México con sus
ojos de mexicano apartándose poco a poco de las características académicas del
arte que se hacía en la segunda mitad del siglo XIX, logra con personalidad
propia y bien formada, crear obras maestras que le valieron su consagración
tanto en América como en Europa.
"La pintura de José
María Velasco puede ser una buena manera de comprender estas caleidoscópicas
ideas. Salta a la vista que el paisaje del Valle de México pintado por él tras
su diáfana presencia, encierra una compleja construcción, una ingeniería de
perspectivas aéreas, líneas, proporciones, volúmenes y colores que resulta
difícil concebir o encontrar antes de Velasco, por más que haya habido diversos
y nobles antecedentes, como los artistas Rugendas, Nebel o los pintores de
inicios del siglo XIX.
Vida
profesional y familiar
En el año de 1868,
Velasco fue nombrado Profesor de Perspectiva y fue entonces cuando renunció a
la pensión que disfrutaba. En este mismo año contrajo matrimonio con la señorita
Luz Sánchez Armas Galindo, siendo sus testigos de bodas su hermano el Dr.
Ildefonso Velasco y su maestro Eugenio Landesio, lo que deja ver la amistad que
ya existía entre estos dos paisajistas fuertemente identificados.
Producto de su
matrimonio nació su hija Mercedes Velasco Sánchez Armas, cuyos descendientes
rindieron homenaje al pintor en 2007.
En el año de 1888 tuvo el honor de ser comisionado por el Gobierno de México como jefe de la delegación que asistiría a Francia llevando pinturas de varios autores, para ser exhibidas en la Exposición Universal de París, con la que se conmemoraba el primer centenario de la Revolución francesa. Fueron 68 las obras que se presentaron de Velasco en esa ocasión.
En su correspondencia de
esa época expresaba:
"... los cuadros míos han producido mucho efecto, agradan bastante y se han sorprendido de ver que en México se puedan pintar estas obras que juzgan de bastante mérito [...] mis cuadros han gustado, todos los elogian y les llaman la atención. [...] Ayer he recibido la Condecoración de Caballero de la Legión de Honor, es una recompensa que me honra mucho y la considero como una gran distinción. Estoy muy contento de haber recibido este premio que me recompensa sobradamente el gran sacrificio de haberme separado de mi familia..."
En 1893 concurre a la
Exposición Mundial Colombina de Chicago, a la exposición con la que se
festejaba el cuarto centenario del descubrimiento de América.
Últimos
años
Por ese entonces sufrió
un ataque al corazón, pero no se deja vencer por la enfermedad y sigue
pintando. En el año de 1902 deja la clase de Perspectiva en la Academia de San
Carlos. A partir del año de 1905, aunque su producción sigue siendo cuantiosa,
pinta casi exclusivamente en su casa de la Villa de Guadalupe Hidalgo, donde
muere el 26 de agosto de 1912. Fue sepultado en el panteón del Tepeyac.
Homenajes
En 1962, en la Ciudad de
México la Galería José Clemente Orozco cambia de nombre a Galería José María
Velasco en honor al artista.
El 6 de julio de 2012 en
conmemoración del 172 aniversario del natalicio de José María Velasco el buscador
Google le dedica un doodle.
En conmemoración de su
172 aniversario de su natalicio del 15 de julio al 12 de agosto del 2012 hubo
una promoción nacional de verano para poder visitar museos en homenaje a él.
Hay una estación de la
línea del Metrobús de la Ciudad de México llamada "José María
Velasco". El icono de dicha estación es una montaña, haciendo referencia
al arte paisajista de Velasco.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Velasco_G%C3%B3mez

Comentarios
Publicar un comentario