José María Valentín Gómez Farías
Fue hijo del comerciante José Lugardo Gómez de la Vara, español peninsular, y María Josefa Farías y Martínez, española (nacida en América).
En
1800 entró a estudiar al Seminario de Guadalajara, institución que se
caracterizaba en esa época, como otras de su tipo, por la presencia de ideas de
liberalismo político entre los profesores, por influencia de la entonces
reciente Revolución Francesa. Más tarde estudió medicina en la Universidad de
Guadalajara, graduándose en 1807 y luego fungiendo como profesor. Después ejerció su profesión en Aguascalientes. En 1812, cuando
ocupaba la regencia del ayuntamiento de esa ciudad, fue elegido diputado para
las Cortes de Cádiz, y en 1821 se adhirió
al Plan de Iguala. Siendo diputado por Zacatecas en el
primer Congreso Constituyente, fue uno de los 46 legisladores que firmó la proposición para que Agustín de Iturbide fuera elegido
emperador, siendo uno de los más significados oradores a favor de esa causa;
pero cuando Iturbide, ya coronado, disolvió al Congreso, se convirtió en su
opositor y apoyó al Plan de Casa Mata de Antonio López de Santa Anna, que dio
cauce a la instauración de la República. Más
tarde, participó
activamente en la campaña
presidencial de Guadalupe Victoria.
Gómez
Farías, un liberal radical para su época, estaba convencido de que el progreso
de México era obstaculizado por dos grandes instituciones, heredadas del pasado
colonial: el clero y el ejército. Y se dedicó a luchar contra ellas.
Carrera
política
Fue
senador de Jalisco de 1825 a 1830, después secretario de Hacienda durante el
gobierno de Manuel Gómez Pedraza, del 2 de febrero al 31 de marzo de 1833,
siendo luego elegido vicepresidente, como tal sustituyó a Santa Anna en la
Presidencia de la República en cuatro ocasiones: del 1 de abril al 16 de mayo;
del 3 al 18 de junio, y del 5 de julio al 27 de octubre; la cuarta fue del 16
de diciembre al 24 de abril de 1834. Durante estos interinatos enfrentó
conflictos con el clero y los centralistas conservadores, así como una epidemia
de cólera que causó decenas de miles de muertos. Mientras tanto, una convención de colonos en Texas redactó peticiones al gobierno mexicano
para abolir la prohibición de entrada de angloamericanos al territorio, títulos
para los ilegales y la separación de Texas de Coahuila. En enero de 1833,
Stephen F. Austin viajó a la Ciudad de México para realizar la solicitud de los
colonos texanos; al no ser atendido, redactó una carta al gobierno de Coahuila
y Texas, y este a Gómez Farías, quien furioso, lo mandó aprehender. Cuando
Santa Anna tomó de nueva cuenta la presidencia liberó a Austin, aunque
permaneció arraigado hasta mediados de 1835 en la capital.
La
primera reforma liberal
En
el transcurso de un año, alternando en la presidencia de la república con Santa
Anna, entre abril de 1833 y 1834 promovió una serie de leyes, conocidas en
conjunto como la Primera Reforma, cuyo objetivo principal fue destruir la base
jurídica de la supremacía eclesiástica en los asuntos civiles.
En
lo económico, los bienes de los duques de Monteleone, descendientes de Hernán
Cortés pasaron a poder de la nación y se destinaron a las tareas educativas; se
secularizaron las misiones de California y se confiscaron las posesiones de los
misioneros filipinos. Con respecto a la Iglesia, se prohibió al clero tratar
asuntos políticos y vender los bienes que se encontraran en su poder y no
tenían alguna utilidad pública beneficiosa o renta económica; los diezmos
pasaron a ser voluntarios; desapareció la obligatoriedad civil de los votos
eclesiásticos; se suprimieron las sacristías mayores; los edificios jesuitas
fueron cedidos a los estados de la Federación, y se ordenó la secularización de
todas las misiones de la República; se pusieron en subasta los bienes que
detentaban los misioneros de San Camilo, y fue suprimida la censura de prensa
en materia religiosa. En cuestiones militares se ordenó la destitución de los
jefes que se pronunciaran contra las instituciones federales; se ordenó la
reducción del ejército y se fomentó la formación de milicias cívicas en los
estados de la República. La pena de muerte por delitos políticos quedó abolida.
En
el ámbito educativo, se creó la Dirección General de Instrucción Pública para
el Distrito Federal y Territorios de la Federación, la cual quedaba encargada
de regir la educación y administrar las rentas destinadas a este objeto, así
como custodiar los monumentos históricos y antigüedades, abrir nuevas escuelas
públicas, impulsar el sistema lancasteriano de enseñanza y vigilar el
funcionamiento de los colegios a cargo de particulares; fueron cerrados el
Colegio de Santa María de Todos los Santos y la Real y Pontificia Universidad
de México; se decretó el establecimiento de una biblioteca nacional y la
apertura de seis centros especializados de educación superior;
se ordenó
al representante de México
ante el Papa que pidiera la disminución
de los días
festivos, y el Congreso resolvió
que el Patronato, institución
que durante siglos había dado a la corona española la atribución de nombrar
curas, obispos y arzobispos, era un derecho de la nación. Además, juzgó a los
organizadores del asesinato de Vicente Guerrero, la mayoría de ellos ministros
de Anastasio Bustamante.
Estas
disposiciones, de orientación liberal, indignaron al clero, los conservadores y
los militares, quienes exigieron el regreso de Santa Anna (en ese momento se
había retirado de la Presidencia, afirmando que estaba enfermo) y este,
mediante una asonada, provocó la disolución del Congreso y exilió al
vicepresidente, además de derogar sus leyes.
En
1838 Gómez Farías volvió al país, y dos años después se unió al levantamiento
del general José de Urrea, cuya derrota lo obligó a exiliarse de nuevo. Regresó
en 1845, y en diciembre del año siguiente, en medio de la Guerra con Estados
Unidos, el Congreso lo designó una vez más como vicepresidente. De nuevo bajo
tal condición asumió el poder (su quinto interinato) porque Santa Anna partió
para hacerse cargo del mando de las tropas mexicanas. Su principal acción de
gobierno fue derogar las Siete Leyes centralistas, expedidas en 1836, y
restaurar la Constitución de 1824. De esta forma el país regresó de forma
efímera al sistema federalista. Más tarde, apremiado por abastecer de recursos
a las milicias que peleaban en el norte del país, pretendió financiar la guerra
con los bienes de la Iglesia, lo que provocó en la Ciudad de México un motín
(alentado por el clero) conocido como Rebelión de los Polkos. Santa Anna, quien
acababa de dirigir al ejército mexicano en la Batalla de Buena Vista, regresó
precipitadamente y lo destituyó el 21 de marzo de 1847.
Posteriormente,
ya como diputado, se opuso al Tratado de Guadalupe Hidalgo, pactado con los
invasores tras la Guerra con Estados Unidos.
Últimos
años
En
1852 fue derrotado en la contienda por la Presidencia de la República. En 1853
Santa Anna volvió al poder e instauró la dictadura. En 1855, Gómez Farías fue
designado presidente de la Junta de Representantes del Plan de Ayutla, mediante
la cual se pudo derrocar al régimen santannista. En 1856 fue elegido diputado
por Jalisco, y más tarde presidente del Congreso Nacional Constituyente. Este
cuerpo legislativo trabajó en la elaboración de una nueva Carta Magna, la cual
fue presentada el 5 de febrero de 1857.
Ese
día vio con gran satisfacción que su trabajo, sus exilios y fatigas no habían
sido en vano. Así, como líder del Congreso, promulgó la Constitución Federal de
los Estados Unidos Mexicanos de 1857. Presidió el acto jurando fidelidad al
documento y fue el primero en firmarlo; acto seguido, 100 diputados prestaron
juramento y depositaron el volumen en las manos del presidente Ignacio
Comonfort.
Gómez
Farías murió el 5 de julio de 1858. Al fallecer, la Iglesia le negó sepultura y
su cuerpo tuvo que ser enterrado en la huerta de la casa de su hija en Mixcoac.
Las pugnas entre conservadores y liberales continuaron por la presentación del
Plan de Tacubaya de los conservadores, que desencadenó la Guerra de Reforma. No
sobrevivió para ver en 1867 el triunfo de la república restaurada. En julio de
1933, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.
Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Valent%C3%ADn_G%C3%B3mez_Far%C3%ADas


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